Fotografía 1 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 1 de Patricio y su Banda
Fotografía 2 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 2 de Patricio y su Banda
Fotografía 3 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 3 de Patricio y su Banda
Fotografía 4 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 4 de Patricio y su Banda
Fotografía 5 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 5 de Patricio y su Banda
Fotografía 6 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 6 de Patricio y su Banda
Fotografía 7 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 7 de Patricio y su Banda
Fotografía 8 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 8 de Patricio y su Banda
Fotografía 9 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 9 de Patricio y su Banda
Fotografía 10 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 10 de Patricio y su Banda
Fotografía 11 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 11 de Patricio y su Banda
Fotografía 12 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía 12 de Patricio y su Banda
Fotografía de Fondo 14 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía de Fondo 1 de Patricio y su Banda
Fotografía de Fondo 2 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía de Fondo 2 de Patricio y su Banda
Fotografía de Fondo 3 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía de Fondo 3 de Patricio y su Banda
Fotografía de Fondo 4 de Patricio y su Banda Cerrar la ventana Descargar Fotografía de Fondo 4 de Patricio y su Banda
 

Patricio

A menudo resulta complicado distinguir los avances más novedosos del arte antes de que el tiempo los ubique en un lugar concreto de la historia. Más sencillo ha sido siempre distinguir el seguidismo evidente o la falta de coraje creativo por la abundancia con que se presentan en la mayoría de los circuitos musicales. Es por esto último que el hallazgo de las excepciones, no siempre captables en el primer vistazo, puede llegar a generar en los buscadores de nuevas emociones una satisfacción inconmensurable. Así es como yo descubrí a Patricio Barandiaran, sintiendo algo especial. Así es como el paso del tiempo ha ido obligando a un público creciente a regalarle respeto. También así es como nació la cascada poética que contiene la esencia y las inquietudes de un artista tan singular. Este flujo de magia se anuncia hoy capaz de regenerarse permanentemente desde la coherencia y la autenticidad. Esa certeza, que muchos asumimos como credo cotidiano, hace que la posibilidad de tener alimento garantizado para los tiempos futuros se convierta en una realidad palpable ahora mismo. La idiosincrasia de Patricio ha pasado siempre por jugar a manipular estos elementos. Así es como un nuevo terreno no explorado previamente se abre ante las miradas, unas veces atónitas y otras carentes de capacidad comprensiva, de un público que jamás permanecerá indiferente tras un recital de este vasco vanguardista.

Además, si al hablar de Patricio jugáramos a establecer los elementos que cimientan su trayectoria artística resultaría fácil extender la ristra.

Patricio se ha pateado el circuito madrileño durante más de media década haciendo de cada concierto una ocasión para la experimentación y la puesta en escena de sus propuestas más recientes. Escenarios testigos de este afán renovador han sido, entre otros, salas y locales tan renombrados como la Clamores, la Galileo Galilei, el Búho Real o el Libertad 8. Pero el quehacer artístico de este songwriter no se ha limitado a la capital. Frecuentes son las escapadas a Barcelona, Valladolid, Cádiz, Bilbao (su ciudad natal) o Galicia y Salamanca. En algunas de estas performances Patricio ha compartido tablas y público con artistas como Carlos Chaouen o Canovas, Rodrigo, Adolfo y Guzman entre otros. Además, las vivencias acumuladas en el extranjero han ayudado a dotar a Patricio de una visión global del arte que camina inherente a sus creaciones. Los cinco años de bachillerato en Ginebra o el hecho de haber estudiado en la New School Of Music de Nueva York son experiencias que han ayudado a dibujar en su personalidad un cuadro multicural cargado de matices. De ahí viene la capacidad de incluir guiños en inglés y francés en un repertorio escrito en español o incluso, de crear un repertorio paralelo en estos otros idiomas. También es destacable la posibilidad que este tipo de aventuras le han brindado de estudiar con músicos que han trabajado con artistas como Tom Waits, Randy Newman, Bob Dylan o los Wainwright entre otros.

Todo esto justifica el valor de una trayectoria tan valorable en sí misma como por el hecho de ser la descendencia directa de la fuerza de voluntad y del empeño. La tenacidad que solo el buscador de un sueño profundo y verdadero conoce realmente es algo que convierte a Patricio en poseedor de un privilegio a la vez que en un esclavo de los devenires de un universo que solo el ha explorado en realidad. Si quieres asomarte a él no sufras, salen trenes a cada instante en forma de canción.

Recientemente leí un prólogo de un libro en el que el propio autor, en un alarde de humildad excepcional, pedía disculpas por si la lectura del mismo acababa por ser considerada por el lector como una pérdida de tiempo. Lo único que yo pretendo expresar son las evidencias que hacen del mundo de patricio un lugar al que vale la pena acercarse con un interés especial. Creo poder asegurar sin miedo a equivocarme que no perderá usted el tiempo si tiene ganas de explorar.

J.Barreiro, El Correo Gallego